¿BAÑERA O PISCINA?

Los veranos para mí son ausencia de rutina y, como mis veranos son largos, eso crea… irremediablemente, una rutina. Bueno, más o menos. Yo me entiendo (pero no siempre me sé explicar).

De entre las cosas que me hacen sentir algo de rutina es el bordado a cámara lenta, el «un día esto y al día siguiente esto otro». Poquito a poco, Rosa, pero todos los días. Al menos eso.

Pues eso, que cuando el verano pasado mi bordado a cámara lenta fue muy tropical (ver aquí), este año la creadora de estas iniciativas de bordados «slow» ha debido adivinar que en el sur de España íbamos a encadenar olas de calor hasta el infinito y más allá, y el resultado es este:

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