PRIMERA COMUNIÓN DE UNA POTTERHEAD

Termino el tema «Comuniones» por este año con esta entrada repleta de fotos (aviso a navegantes, la entrada viene realmente llenita de fotos).

Yo siempre había pensado que los libros de firmas de Comunión tenían que ser clásicos, y esta temporada me he puesto a prueba con dos peticiones muy diferentes a lo tradicional. La primera fue la Primera Comunión de mi sobrino (aquí), y la segunda es esta, un libro de firmas para mi vecinita Paula.

Con Paula tenemos la suerte de compartir muchos ratos de piscina en verano, y sí… es una fanática de Harry Potter. Es también insegura pero con carácter: Paula es pequeña pero quiere ser grande ya, o a lo mejor es que ya no es tan pequeña.

Nunca se lo he dicho a nadie, pero Paula me recuerda un poco a mí cuando tenía su edad.

Aquí aluvión de fotos con detalles de su libro de firmas:

Pero hay más. Ya que estaba metida en el universo Harry Potter (sin saber absolutamente nada de él, por cierto), le decoré unas letras a Paula:

Y la sorprendí con un envoltorio «cuqui» para las letras:

¿Y ya está? Pues no, y no vale quejarse, que avisé al principio de que habría muchas fotos. Por último (palabrita), encargué a mi tienda de confianza un sello con su nombre y decoré los sobres de los recordatorios que Paula iba a regalar a sus invitados. Gracias, Laura, nunca defraudas.

Hubo más: envoltorios de piruletas personalizados, tarritos de mini-Nutella, caja de luz, amigas scraperas varias que te dicen quién es Hermione, te aconsejan y te tranquilizan,… pero yo creo que ya está bien de fotos.

Lo importante me lo quedo yo: Paula me ha prometido que este verano se bajará un día a mi casa y me hará ver una película de Harry Potter. Ha sido un trato con apretón de manos y todo, la cosa va en serio.

No creo que eso me convierta en Potterhead, pero al menos le pondré voz a Hermione. Eh, que ya he aprendido bastante, sé que Hermione tiene un gato. Voy avanzando. El resto me lo enseñará Paula.