PARQUES DE ATRACCIONES

Nunca me han gustado los parques de atracciones. Me dan miedo y ya sabéis que a mí el miedo me da miedo. Pues resulta que la vida es un parque de atracciones.

Nunca he ido al circo, me produce tristeza solo pensarlo. Pues también resulta que la vida es un circo, y eres expuesto, observado, calificado y etiquetado. Sin vuelta atrás y sin fecha de caducidad.

Y en este circo que es la vida, ser amable no es suficiente. Esconderse tampoco.

Pero ojo, victimizaciones cero, que todos somos domadores y leones. Que quede claro.

Menudo circo.