CON ZAPATILLAS

Lo que es la vida…

Yo soy de la época del «quiero entrar, en tu garito con zapatillas, que no me miren mal al pasar», y ahora tengo una colección de zapatillas que uso muchas veces hasta para ir al trabajo.

Mi hija sufre porque le va creciendo el pie. Ya mismo tendrá mi número pero no hay ninguna garantía de que llegue ahí con la edad suficiente para ponerse todos y cada uno de mis tacones. Pero mis zapatillas sí podrá ponérselas, y veré cómo desaparecen y aparecen de mi armario. Que lo sé yo.

Por lo pronto, hasta que llegue ese momento, ya se ha adjudicado estas para decorar su cuarto. Y me parece bien.

Ahora ya… que me parezca bien que mis zapatillas en breve desaparezcan y aparezcan es otro cantar, y no es del Canto del Loco.