PARAGUAS

He tenido paraguas de muchos tamaños y colores. El más bonito me lo regalaron en un «amigo invisible» hace unos años, y se me rompió el invierno pasado. Antes de tirarlo a la basura, corté la tela y la guardé.

El caso es que por cuestiones meteorológicas (vivo en una ciudad con viento, ea), mis paraguas tienen que ser resistentes. Y no siempre encuentro.

A veces llueve, y me mojo. Es lo que hay.