ENCENDER BOMBILLAS

Cuando oscurece, uno enciende bombillas. Parece sencillo.

Cuando uno enciende bombillas, ve de nuevo las figuras que lo rodean. ¿A que también parece sencillo? Aunque claro, hay que saber encender las bombillas adecuadas, porque a veces nos empeñamos en cosas que generan más sombras que claridad. Y ahí ya se complica un poco el asunto.

Pero sí, que yo lo sé. Que yo lo he visto. Que yo he visto personas que respiran hondo, se arman de valor, encienden bombillas y les vuelve la luz a la mirada. Personas que se redescubren y vuelven a empezar. Personas que hasta son capaces de volver a apreciar simplemente las cosas pequeñas de la vida.

Tan difícil y tan sencillo como eso: apreciar simplemente las cosas pequeñas de la vida. Y todo eso por unas bombillas. Bueno, también por alguna vela.

Y mañana, seguimos.

2 pensamientos en “ENCENDER BOMBILLAS

  1. Pues sencillo parece, pero a veces no nos damos cuenta que algo tan sencillo puede arreglar muchas cosas…
    Me encanta la frase de la tarjeta y esas bombillas tan especiales que le acompañan.

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