EL HOMBRE DEL TIEMPO

Hemos estado revisando en casa en los últimos días vídeos y fotos de los niños, de cuando eran mucho más niños aún. Y claro, tenía que pasar: los he sorprendido diciendo cosas como “mamá, qué joven estabas”, y me he sorprendido pensando “qué pequeñajos, pero sí parece que fue ayer”.

En uno de los vídeos, mi mayor canta con media lengua y escenifica con el cuerpo entero una de las canciones de su infancia más tierna. Es la canción del hombre del tiempo, y que lloverá, lloverá, lloverá… y yo veré, y yo veré, y yo veré… las gotas caer. Esa.

Si sumamos a esos recuerdos el hecho de que estos días ha llovido por el sur y que por fin me he atrevido a sentarme en mi nuevo rincón de scrap (el primero, se acabó invadir cocina o salón), la celebración solo podía ser como acabáis de ver.

Pero yo hoy me quedo con la ternura, con los ojos grandes y redondos de mis hijos, con la gente que te mira de frente, con la certeza de que si yo tengo paraguas pero estoy muy cansada y necesito dónde apoyarme para andar, habrá hombros a los que subirse. Y mira, así nos ayudamos todos.

Con todo eso me quedo, y para ser lunes no está nada mal.

Y lo demás va saliendo. Siempre va saliendo. Por lo pronto, esta semana ponen sol en el sur. O eso dice el hombre del tiempo. Habrá que buscarle otra canción.

8 pensamientos en “EL HOMBRE DEL TIEMPO

  1. Qué bonita tarjeta, Rosa. Y con lo que la enriqueces con tus palabras haces que se vea aún más bonita. Disfruta de tus pimpollos grandes, chicos y en todo momento

  2. ¡Qué bonito! Y la tarjeta preciosa! Es cierto que el tiempo pasa muy deprisa y más con niños en casa!

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